BLOG

El alza del combustible no solo golpea a quienes tienen camiones.

Muchas empresas creen que el precio del diésel o la bencina es un problema de las empresas logísticas o de transporte ¡Error!

Si tu empresa contrata servicios, produce algo, importa insumos o simplemente arrienda espacios, el alza de combustibles ya está afectando tu carga operativa (aunque no tengas ni una camioneta a tu nombre).

Así llega el impacto de forma indirecta:
→ Proveedores y distribuidores ajustan tarifas
→ Costos de última milla se trasladan al precio final
→ Los arriendos en zonas industriales suben por mayores gastos de gestión
→ Los servicios de mantención, aseo o mensajería incorporan recargos por
combustible

Y el debate de fondo está encendido… Chile tiene uno de los impuestos específicos al diésel más discutidos de la región.

Para las Sociedades (SpA, Ltda., S.A) este impuesto impacta de dos formas:

1. Directo: si tienen vehículos, maquinaria o equipos a diésel, el crédito fiscal asociado es parcial y tiene restricciones según el uso.

2. Indirecto: el costo del impuesto se distribuye en toda la cadena de valor.
Transporte, logística, proveedores de servicios… todos ajustan.

¿Qué pueden hacer las empresas?
– Revisar contratos con cláusulas de reajuste por IPC o variación de costos
– Negociar tarifas con proveedores antes de que lleguen los ajustes
unilaterales
– Evaluar si algún insumo o servicio puede renegociarse o internalizarse
– Analizar si la estructura societaria permite optimizar el crédito fiscal
disponible

El alza del combustible no pide permiso. Pero sí se puede anticipar.

Capital Office Chile 2026. Todos los derechos Reservados | Desarrollado por Let´s Go LATAM