IA y criptomonedas: la economía chilena en 2026
En Chile, dos tecnologías que parecían mundos aparte se están cruzando: la inteligencia artificial y las criptomonedas. Ambas ya afectan tu bolsillo, aunque no lo notes.
La IA llegó a la banca en serio. Ya no es una promesa lejana: se proyecta que aporte decenas de miles de millones de dólares a la economía chilena en la próxima década, con un impacto cercano a los 500 millones este mismo año. En la práctica, automatiza tareas repetitivas (conciliaciones, reportes, detección de fraude) mientras las personas se enfocan en decisiones de mayor valor. Eso sí, aunque más de la mitad de los bancos ya probó IA, solo cerca del 16% ha logrado escalarla con impacto real.
Las criptomonedas dejaron de ser zona gris. Con la Ley Fintech (N° 21.521) de 2023, Chile fue pionero en Latinoamérica al regular explícitamente a exchanges y proveedores cripto bajo la CMF. La ley exige registro obligatorio, prevención de lavado de dinero (reportes a la UAF), verificación de identidad (KYC) y tributación de las ganancias ante el SII. Resultado: comprar, vender y custodiar criptoactivos hoy es legal y seguro si se usa un proveedor registrado, algo tan cotidiano como recibir una remesa en USDT desde el extranjero y cambiarla a pesos en minutos.
Ambas tecnologías se cruzan en la supervisión. La CMF y la UAF usan cada vez más IA para monitorear transacciones y detectar lavado de dinero en tiempo real, algo imposible de hacer manualmente en un mercado cripto que opera 24/7. Y viene más: el plan regulatorio 2026-2027 de la CMF apunta a pagos no bancarios y mayores exigencias tecnológicas, lo que significará más verificaciones pero también más respaldo institucional para el usuario.
La conclusión: la IA impulsa crecimiento, las criptomonedas ya son un activo regulado que posiciona a Chile como plaza confiable en la región, y la tecnología y la regulación avanzan juntas en un ciclo que se retroalimenta. El desafío no es frenar la innovación, sino que las reglas no se queden atrás.